El día de Pentecostés

Hechos 2

Lo diré desde el principio: no vas a encontrar definiciones absolutas en esta reflexión. No sé si este evento sólo fue una vez o si se tiene que repetir, no sé si aquí se inauguró la iglesia o si ese evento fue antes, tampoco si debemos aspirar a tener el don de la glosolalia o si hablar en español (o en tu idioma) baste y sea suficiente. Tengo mis propias creencias al respecto pero jamás llegaremos a un acuerdo con los que creen lo contrario. Ambos podemos decir siempre “la Biblia dice” o “la Biblia no dice” y de ahí no movernos hasta la llegada de Jesús. Así que no me importa si eres carismático, de los que creen que los dones han cesado o si estás a la mitad de esos caminos. ¿Crees en Jesús? Yo también.

El Pentecostés es una fiesta. Debería ser incluso más importante que la Navidad, celebración no mencionada en ningún escrito neotestamentario. Pero no me toca redefinir el calendario cristiano. Aquel día, 50 después de la ascensión de Jesús, llegó el Espíritu Santo en un acto espectacular. Lenguas de fuego, idiomas extranjeros hablados por gente común, estruendos, rayos. Un evento comparado a la entrega de la Ley a Moisés en el Antiguo Testamento. El hecho que marcaría el resto de la historia cristiana: la promesa de Jesús de mandar consuelo mientras duraba el peregrinaje de la iglesia se hacía realidad.

Digo iglesia. Lo que más resalta en este pasaje es la presencia de multitudes. Los creyentes se encontraban orando y llega el Espíritu; gente de diversas regiones los escuchan, Pedro da un discurso ante éstos, tres mil son bautizados, todos estaban unidos, el Señor añadía más creyentes a la iglesia. Iglesia de principio a fin. Por eso decía al principio que esta fiesta debería ser más festejada que la Navidad. Porque cualquier lector de los evangelios notará el cambio tan sólo dar vuelta a la página. Si leemos el Nuevo Testamento en el orden canónico, pasaremos de un intimista Juan a un social Lucas en Hechos. La comunidad de creyentes y el Espíritu Santo son los protagonistas de este capítulo.

El Pentecostés es la celebración de la consolación. Pedro está diciendo que la profecía se estaba haciendo realidad en esos momentos, que el día del Señor, el día en que la Ley estaba siendo inscrita en la mente y no en un libro era ese. Los testigos del Señor Jesús ahora proclamaban que su Maestro estaba vivo y que esto era más que una metáfora. Jesús está realmente vivo. El acto pascual se ha completado. El cristianismo termina de configurar su sistema: predicación, comunión, bautizo, perdón, espíritu. He aquí todos los componentes de la iglesia.

Iglesia o cristianismo. ¿Es una pregunta? ¿No será conjunción? ¿Qué ocurrió en Pentecostés: inició el cristianismo o adquirió figura propia la iglesia? Lo que sucedió entonces sólo pudo ocurrir en ese momento. Los apóstoles se dan cuenta de que su Maestro vino a hacer algo mucho más grande y trascendente que lo que ellos habían pensado. Había venido a convertirse en el Señor y en el Mesías. Y los que lo seguían, reunidos en asamblea, serían los portavoces de esa verdad. Llamemos a esa asamblea “iglesia” y al movimiento que desencadenó “cristianismo”.

Así que el discurso de Pedro tiene también la médula del crecimiento de la iglesia. Ante la pregunta ¿qué debemos hacer? la firme respuesta de Pedro es clara: arrepiéntanse y bautícense. Sólo dos requisitos, sólo dos procesos que debían seguir sus oyentes. El Pentecostés es, también, la fiesta del arrepentimiento, de ese proceso que no significa quedarse tirado por todos los males que hemos cometido sino que tiene que ver con un cambio cósmico en la mente y en el corazón de los creyentes. Y también el bautizo, es decir, la inmersión del agua. Pedro no bautizó a infantes sino a personas arrepentidas que, al bautizarse, recibían perdón de pecados y el regalo del Espíritu Santo.

¿Entonces el bautizo es una obra? Es lo que tú quieras que sea. Y en todo caso debe estar unido al arrepentimiento. Un autor nos regala una imagen sencilla para responder esta pregunta. Si te preguntaran qué hace que un auto se mueva, ¿responderías que la gasolina o que el motor? Pero además las obras que habla Jesús tienen que ver con las acciones externas que realiza un hombre para tratar de ganarse el cielo. Y el bautizo no es eso pues lo primero que uno debe entender al bautizarse es que la salvación viene única y exclusivamente por gracia de Dios. Pero también debe saber que el bautizo sin fe y sin arrepentimiento no es más que un vulgar espectáculo religioso. Y sólo pregunto: ¿y la fe sin bautizo?

El Pentecostés es también la fiesta de la unidad. Ya dije que la colectividad parece ser la protagonista en este segundo capítulo de Hechos. Pero también la unidad. Los cristianos de todas las edades hemos idealizado a este primer grupo porque lo vemos aquí descrito con tal generosidad de parte del escritor que pensamos que ahí todo era amor y paz. Probablemente se trató de las siguientes semanas después de la llegada del Espíritu, pero había una realidad en esos hermanos: desde afuera parecían unidos. El mismo Espíritu fue entregado a todos, por lo tanto, todos debían tener las mismas convicciones. Ahí estaba la semilla de la nueva vida, el ensayo de lo que sería una realidad mejor que esta. Los discípulos de Jesús tenían entonces la firme creencia de que el regreso sería pronto. Ante tal ansiedad escatológica, ¿por qué no dejar todo e irse con la comunidad de los elegidos? Cualquier reto es oportunidad para el recién converso.

El capítulo termina con la descripción de una comunidad armónica. Quiero resaltar dos términos: alegría y sencillez. ¡Cuánta falta hace a la iglesia de hoy recordar a sus antepasados! Muchos de los problemas de la iglesia del siglo XXI vienen por ese |afán moderno de complicar todo. El Mensaje era sencillo y su práctica también. Muchos años después, la especulación griega vendría a hacer exquisito conocer de Dios. Pero en Hechos 2 vemos a gente ordinaria viviendo con sencillez una verdad: Jesús. ¿O será que los cristianos de hoy sabemos más que los de entonces?

La llegada del Espíritu, el día de Pentecostés es, entonces, la fiesta de la iglesia, del cristianismo, de la alegría y de la unidad. Dios quiera que un día veamos esa iglesia como la vieron todos de tal suerte que se encontraron “atónitos y maravillados”.

10 comentarios en “El día de Pentecostés

    • primero i principal vos sos cheta amorr? yo soi mas cheta qe vos sii? jaja joda jodaa jaja :)
      el dìa de pentecostes se celebra a 50 dias despues de la pascua
      eso es diosa agregame i veo i te ayudo en lo qe necesites dale reina?
      oriana_15@live.com.ar i acordate gorrdaa qe yo soi mas cheta k vos mi vida no sueñes tanto “antonella” arreh
      bsos loser” U.U arre perdonn a veces me zarpo pero es k kiero jodita L)

  1. Holis amores , como andan? lala yo re bien
    wenu el dìa de pentecostes se celebra 50 dias despues de pascua
    auel dia , 50 después de la ascensión de Jesús, llegó el Espíritu Santo en un acto espectacular. Lenguas de fuego, idiomas extranjeros hablados por gente común, estruendos, rayos.
    cualkier cosita mi msn es: oriana_15@live.com.ar agrenguenme lindos i los ayudo dale? besotes (L)

  2. cristina dijo:

    habla um…………………lo k io keria n verdad era kuando ocurre esto ai lo dice he…. quizas solo le di una leida a la khampa

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