Treinta años después…

Una secta llegó a México hace treinta años. Afirmaba que se apegaba cien por ciento «a la Biblia». Vamos a hacer dos simples preguntas, un sencillo examen.

  • ¿Cuánto tiempo tardó la Iglesia del primer siglo en nombrar diáconos, maestros, ancianos, pastores, profetas? (Si se quieren ver más quisquillosos, podrían preguntarse si realmente existía la «ordenación» en esa primera Iglesia). ¿Se tardó treinta años?
  • ¿Cuál es la manera bíblica de «nombrar», entrenar, educar o como se le quiera llamar a esos puestos, oficios, funciones? ¿Iban a una escuela? ¿Se elegían por mecanismos democráticos? ¿Los nombraba un apóstol?

Sí lo ven, ¿verdad? La Biblia no es un manual de construcción de instituciones religiosas. Pero, en todo caso, «fundar iglesias» y luego «nombrar líderes» es creer que la carreta va a dirigir a las mulas, con todo respeto.

Pero, venga, no hay bronca, llámenle «evento histórico», describan cómo llegar en transporte público, pidan que no lleven niños (una iglesia que nombra «Ancianos» y que no logra educar a sus niños, oukei) y tomen muchas, muchas fotos y selfis. 😉

El sistema tóxico kipmaquiano

La Iglesia de Cristo en México AR (ICMAR) es un producto de importación. Un señor llamado Kip McKean fundó un grupo religioso que en inglés se llamó International Churches of Christ (ICOC). Cuando a principios del siglo XXI algunos de sus antiguos camaradas se rebelaron y lo sacaron, Kip se fue a fundar otro grupo religioso. Le puso International Christian Church (ICC). Además de su obsesión por lo “internacional”, Kip no cambió su “teología básica”. Tampoco sus prácticas privadas: sigue siendo un ser más o menos hipócrita que dice algo en el púlpito y otra cosa debajo. Sigue medrando de los dineros que sus feligreses le dan (muy el dinero de sus feligreses, eso sí). Sigue diciendo que para ser cristiano usted debe ser bautizado por inmersión en agua, si usted nunca jamás ha sido bautizado en agua, no es cristiano. Seamos más específicos: si usted nunca se ha bautizado EN ALGUNO DE LOS MOVIMIENTOS CREADOS POR KIP MCKEAN, usted no es cristiano. Kip sigue creyendo que toda iglesia debe tener un líder central (o sea, él). En el colmo de la locura, llama perdidos a sus propios hijos (los de la ICOC). Su unidad es esta: “vengan, ICOCs, vengan y sujétense a mi liderazgo”. Si esto le suena al papa romano, es usted muy perspicaz.

La única manera en que Kip perdonara a sus antiguos hijos es que ellos lo volvieran a instalar en su puesto. Sí. Como lo leyó. El problema, según Kip, es que, al alejarse de él, sus hijos de la ICOC perdieron el rumbo (que él había trazado «movido por el espíritu»). Todos los vicios y todas las crisis actuales tienen su origen en 2003, cuando le quitaron su puesto de líder principal de todas las iglesias del mundo. A partir de ahí, se desviaron. ¿Por qué llama “remanentes” a los de la ICOC que quieren regresar con él? La respuesta es obvia: porque estos creen que la teología de Kip es correcta y que la ICOC se desvió. En otras palabras, usted demuestra que es todavía santo (y verdadero) si cree que la de Kip es la única, mejor, verdadera doctrina cristiana.

¿Cuál es el error de estos “remanentes”? ¿Ya lo vio?: la ingenuidad (o torpeza) de creer que la ICMAR (ICOC) estaría mejor ¡con lo que dice Kip! Tan delirante como esto. No se dan cuenta que la ICC terminará igual que la ICOC por la misma razón: la teología envenenada de Kip McKean. Él es el creador del sistema. Les miente cuando dice que la crisis de la ICOC vino después de que se fuera él. Como el mismo Satanás, Kip empieza sus explicaciones así: “con que sus líderes les han dicho esto… pues aquí va mi verdad”. No. Muchos de esos “remanentes” no se dan cuenta que la crisis vino desde antes, mucho antes de que Kip fuera separado. Suena exagerado decir que esa crisis inició desde finales de los años setenta cuando él y su hermano fueron expulsados de una comunidad cristiana acusados de dividir. ¡Nada nuevo bajo el sol! Y cuando ellos, los “remanentes” piensan que van a estar mejor con Kip que con sus líderes ICMARs son tan ingenuos o tan necios como si una persona con una pierna amputada creyera que por cambiarse de zapatos le fuera a crecer la pierna cercenada. Absurdo como se le quiera ver.

De hecho el problema de la ICMAR fue (es) que está pegada a los paradigmas de Kip. No lo van a reconocer nunca, pero lo cierto es que no hicieron nada por diferenciarse de los narcóticos espirituales inyectados por Kip McKean. Y Kip (y los suyos) lo saben. Tan lo saben, que su propuesta es volver a lo que la ICMAR perdió: la cultura de la culpa, la intromisión a las vidas de los creyentes, la iglesia como única manera de ir a Dios, los líderes como puentes únicos (como vicarios) para tener una mejor vida espiritual. ¿Recuerdan cómo era la ICMAR en la época del reinado de Kip? “Llena de amor” responden los más. ¿Y cómo es el “nuevo movimiento”? “Lleno de amor”, responden los más. Es una repetición nauseabunda que terminará como terminó (o como está terminando) el sistema en la ICMAR: fraudes, escándalos, politiquería entre líderes, traiciones, divorcios, retiros de solteros, matrimonios endogámicos, mujeres humilladas, líderes vilipendiados. Y la razón es clara: el sistema, la doctrina, lo que promueve Kip McKean es tóxico, es venenoso.

Y sí: hoy todo es muy bonito, como en “el inicio”. Todos lo buscan y lo tratan bien, como en “el inicio”. Todos hablan de lo bonito y hartísimo maravilloso que es estar con los hermanos como en “el inicio”. La iglesia “crece”, como en “el inicio” (verdad a medias, a todas luces, sólo analicen sus estadísticas). Y como en el inicio, hay ahí abusos emocionales, autoritarismo, sectarismo, torceduras de las escrituras que claman al cielo, hermanos expulsados y humillados. Y la verdad, pregunten a Kip que cuál es su concepto de nuevo cuando su “nuevo movimiento” lleva más de 10 años. Pregunten cuánto necesitan para que deje de llamarle nuevo, porque en una de esas, ya está siendo odre viejo, viejo. Y entonces, cuando vuelvan a la decepción, igualita o peor que en la ICMAR (ICOC), por favor, por amor a ese Dios en el que dicen creer y por el cual se meten en sectas destructivas, ¡sean libres del oscuro Kip y de su sistema! ¡Cristo no es exclusivo de su microscópico grupo religioso!

«Hermanos, les ruego que se fijen en los que causan divisiones y ponen tropiezos, en contra de la enseñanza que ustedes recibieron. Apártense de ellos, porque no sirven a Cristo nuestro Señor, sino a sus propios apetitos, y con sus palabras suaves y agradables engañan el corazón de la gente sencilla.» (Romanos 16:17-18)

Fracasos generacionales

El líder fundador explicaba su método de manera muy simple:

  1. Misioneros extranjeros plantan una iglesia.
  2. Los miembros locales crecen, vigilados por esos misioneros.
  3. A su debido tiempo, los misioneros regresan a casa o se van a plantar otra misión y los locales son nombrados líderes.
  4. Estos líderes nacionales entrenarían a su vez a nuevos y así hasta alcanzar toda la nación y todo el mundo.

No suena mal… hasta que se puso en práctica y lo que ocurrió fue que esos líderes nacionales crecieron mal, medio torcidos, medio ególatras, medio medio. Llevaron de tal manera las cosas que se pelearon entre ellos, sacaron a algunos (¡sacaron hasta a su padre fundador!), metieron a otros y al final, con la iglesia hundida en una de las peores crisis de su corta historia, todos esos primeros “grandes líderes” nacionales se derrumbaron. De esa generación antigua no quedan más que uno o dos.

¿Qué pasó? ¿Qué hicieron mal? Me parece muy simple: el sistema estaba diseñado para tener un líder supremo al que todos se debían plegar. Cuando intentaron dividir el poder entre cinco, la cosa se salió de control porque simplemente el diseño original de su grupo no cambió. En cierta manera, era un acomodo piramidal que, al quererlo hacer trapezoide, reventó. Meter a un vocho 89 el motor de un Beetle 2013 no es buena idea. Tunearon la nave intentando hacer un auto del año y les salió un Simpson móvil.

Ante esto queda reflexionar en el fracaso de una generación que no pudo formar líderes que llevaran al grupo hacia el nuevo siglo. La realidad les pasó por encima. Ahora, como siempre, tienen dos opciones:

  1. Regresan a las prácticas más duras y rebasan por la derecha a su líder fundador (que parece gozar de buena salud), o
  2. Revolucionan todo y clausuran de una vez la franquicia para renacer como una nueva iglesia.

En ambas opciones hay costos elevados. Quizá el que más les duela (porque está en su ADN) es que muchos hermanos saldrán de ahí. Porque cada que un grupo cristiano sufre de este tipo de crisis, muchos creyentes sufren con ellos. Será a estos creyentes a los que se les deberá apoyar y orientar.

Por lo mientras, los que se quedan harán bien en poner sus barbas a remojar y harían bien en reconocer públicamente que se equivocaron. Sería el preámbulo para algo nuevo. Esperemos, pues.

Enfoques, burocracia y ofrendas especiales

Si uno quería tener novia, el proceso que tenía que pasar era un tanto tortuoso. Empezaba con ir con su discipulador quien le contaba al líder. Éste le decía a la discipuladora de la hermana quien, a su vez, iba con la líder. Ellas dos (o solo la discipuladora) le preguntaban a la hermana. Si mostraba interés, se hacía el mismo proceso pero a la inversa hasta llegar con usted.

Venía entonces un periodo raro. Dos personas querían estar cerca porque se gustaba , porque sentían atracción o por lo que quiera y mande. Pues bien, el consejo consentido era: «aléjense un mes. No se hablen, no se manden mensajes, no salgan juntos». Nunca entendí muy bien el sentido de esto, pero supongo que era una especie de demostración de que en realidad se atraían. Supongo que era justamente tener una evidencia de esa atracción. Y creo que era una idiotez.

Si después de todo eso, usted seguía interesado en la hermana, quizá tendría una plática con el amado líder para leerle la cartilla y eso terminaría con un «¿y cuándo quieres pedirle que sea tu novia?». Era un momento feliz, sin duda. Quizá por todo eso, se le llamaba «estar enfocado». Pues sí, deberías tener más que fuerza de voluntad: negociar, demostrar, convencer, no a la hermana, sino a los amados líderes de que eras digno de tener una hermanita para ti. Esto requiere concentración, enfoque, pues.

Bueno, todo ese sistema se alimenta de dinero. Los amados líderes viven del dinero que los hermanos les dan. Y una vez al año, esa cuota se incrementa más de viente veces. Se le llama «ofrenda especial». Si usted la da, si usted llega con el pretexto de «no veo hombres, veo a Dios», pues luego no se queje de que esto que acabo de describir se repita. En realidad, si usted sigue dando su ofrenda especial, sigue alimentando al monstruo. ¿Se vale quejar?

PD.- Este sistema de noviazgos y parejas tenía una falla: podía salirse, casarse y regresar (restaurarse). Era un atajo que varios tomaron. La verdad es que, en la práctica, pocas desventajas tenía. De hecho, hay casos en donde el que lo hizo, regresa con su esposa ¡a dirigir a los casados que aguantaron vara ahí dentro! Y luego se quejan…

Una emboscada

[OJO: esta historia está basada en hechos reales. Sin embargo, se cambiaron los nombres para no herir susceptibilidades. Cualquier parecido a la realidad es mera coincidencia. De veras.]

Eddy (así lo llamaremos) era un líder bronco de la ICMAR. Un día se enteró que un tal Luis Venegas, caído y traidor de la fe, andaba enseñando herejías por su tierras (él no usaría la palabra “herejía” porque no la conocía, siempre presumió su ignorancia; él diría: fuera de la sana enseñanza), a sus solteros y a sus miembros (porque eran SUYOS, sin duda). Cuando supo que la casa donde se reunía ese Venegas era la misma en donde sus solteros tendrían un convivio, mandó a Jorgito (así lo llamaremos) a decir que el amado líder decía que ahí no se podían reunir, que no fuera a ser que se contaminaran. Pero la cosa no paró ahí. Tan celoso de su deber era (es), que Eddy preparó una emboscada.

Un grupo de los que se reunía con Venegas se veía en la semana para tiempos de oración. Así que, de sorpresa, este Torquemada de Neza llegó y cuando empezaba la reprensión, los hermanos ahí reunidos le contestaron con tal amabilidad y conocimiento de la Escritura (y de su oscuro pasado, eso que ni qué) que lo dejaron callado. A Eddy nunca le dijeron que meterse a palabras con ancianos, que hacerlo a traición, y además sin el supuesto líder (o sea, el Venegas caído), no era buen negocio. Cuentan los que estuvieron ahí, que Eddy venía preparado con unas cuantas Escrituras, pero cuando subió el tono de voz, hasta de eso se olvidó. Le ganó su indomable carácter. Pero qué importa: él no sería como Martincito (así lo llamaremos), su némesis en Neza, que dejaba que todo tipo de desórdenes pasara en su iglesia. Eddy se fue con la cola entre las patas… pero compartió a sus superiores su hazaña, cómo combatió a los caídos, a los que querían robarse al rebaño.

Sus amados líderes lo felicitaron. Sus solteros no se contaminaron. Su sagrada familia ocupó cargos en su empresa-iglesia. Su conflicto con Martincito siguió. Su amado líder cambió de iglesia. Pero él dice que Luis Venegas es su amigo. Dice que sigue orando para que regrese. Niega que aquello fuera una cobarde, estúpida y mundana emboscada que le salió mal. Eddy, como Rigo, es amors… y es ICMAR. Eso, se me hace, explica todo.

La agonía de la ICMAR 

La ICMAR está moribunda. A pesar de los fuegos de artificio y de los adornos que le pongan, es como la tienda que se fue a la quiebra y hace un último intento para rematar sus productos con una campaña publicitaria. Pero está quebrada. ¿Cómo no va a estarlo cuando irse con los KipMarcianos es considerada una opción válida y mejor que quedarse? ¿Cómo explicar que la sectita tenga más sex appeal que la secta? Algo está terriblemente podrido ahí dentro y todos parecen contener el aliento para no olerlo. Se alejan a prudente distancia con la falsa esperanza de que cuando explote no se llenen de las porquerías que saldrán expulsadas por los aires. La ICMARCITA, ese experimento de Kip, está sana, chiquita, diminuta, pigmea, pero sana, demencialmente sana (es decir, igual de dañina que siempre)… mientras, la ICMAR languidece y parece disfrutar su propia agonía. En este asunto, sólo el tamaño parece contener el problema: ambas son un grano de arena en la inmensa playa cristiana. Al menos.

Diez cosas que los padres responsables deberían saber sobre Kip McKean y su movimiento

Tomado de: http://www.exicc.org/2014/10/concerned-parents-kip-mckean-icc.html Traducción libre:

10. Dos terceras partes de la Iglesia Cristiana Internacional (ICC, por sus siglas en inglés) está compuesta por estudiantes universitarios de entre 18 y 22 años. Muchos son echados de la universidad porque son incapaces de gestionar la escuela y la rigurosa agenda de la iglesia que cada miembro tiene la obligación de cumplir: iglesia el domingo, servicio a mitad de semana el miércoles, charla bíblica el viernes discipulado (D-Times en inglés), reuniones, evangelismo o «compartir» varias horas al día, estudios bíblicos con nuevos reclutas, «servir» a líderes pagados haciendo labores de limpieza de su casa, cuidado de niños, recados para ellos, etc. Si no se cumplen estas exigencias, los estudiantes son sometidos a sesiones de quebrantamiento donde se les hace sentir que tienen un mal corazón y que son egoístas por no poner a la iglesia en primer lugar y como resultado se ponen en riesgo de ir al infierno.

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Buenos pretextos

Centrarse en uno mismo es lo contrario de centrarse en Dios. Cualquiera completamente absorto en sí mismo, no tiene en cuenta a Dios; termina pensando más en sí mismo que en Dios. Esa persona ignora quién es Dios y lo que Dios está haciendo (Romanos 8:7)

“Yo estoy aquí por Dios, no por los hombres”. Un día me di cuenta que en realidad seguía ahí porque pensaba más en mí mismo que en Dios. Todos mis pretextos caían en un círculo vicioso en donde me condenaba trágicamente a estar en ese lugar porque me daba miedo salir. Y ese miedo me paralizaba. Me hacía posponer lo que ya era inminente: ese no era mi lugar. También ponía de pretexto que Dios no era claro en lo que me pedía. ¡Pero sí que lo era! Sólo que mi ego me ponía una barrera ficticia. Me daba cuenta de que su doctrina era perversa. Sabía de los abusos hacia hermanos. No desconocía los desastres en el manejo del dinero. La falta de crecimiento era grotescamente evidente. Y yo seguía ahí. No podía huir. No podía ser un traidor. No podía ser un cobarde ni malagradecido ni amargado ni rencoroso. Me habían atado pero yo había encontrado la llave y no la usaba. Entonces venía la culpa: sí estaba huyendo, siendo traidor, cobarde… pero conmigo mismo. La sensación de estar en un lugar donde todos tienen caras felices y tú no es insoportable. “Quizá yo esté mal y ellos bien”. Así pasaron meses enteros. Tenía que poner cara de felicidad pero en la intimidad de mi recámara, mi vida espiritual agonizaba. Estaba seguro, además, de que no era el único.

Pero llegó el día. Nadie me trató mal. Nadie me hizo un gesto de desagrado. Simplemente vi con claridad que seguir sometiendo mi voluntad y mis decisiones a hombres con buenas intenciones pero con espiritualidad tendiente a cero, era una estupidez mayúscula. Se trataría a partir de ahí en centrarme en mi o en centrarme en Dios. No tenía que ver ni siquiera con el lugar en sí mismo porque siempre he sabido que hay más de uno ahí dentro con una gran relación con Dios. No. Era mi propio llamado. Esa voz que me había dicho desde hacía tiempo que yo tenía que salir. Era eso que el mundo llama “intuición”, “corazonada”, “sensación”; pero que yo llamo simplemente Dios. Salir de ese lugar, para mí, representó en realidad ponerme ante el reto de seguir ocupado en mi carne o estar ocupado en los asuntos espirituales. Es mi oración que usted adivine cuál le conviene más. Así será.

Señales de iglesias espiritualmente abusivas

[Comparto el artículo que apareció en julio de 2014 en la revista electrónica, El Sembrador]

La escritora Mary DeMuth escribió una lista muy interesante sobre iglesias espiritualmente abusadoras. En mi artículo pasado escribí sobre las sectas y considero que las sectas son abusivas por definición. Pero hay iglesias que, sin ser sectas, presentan síntomas muy parecidos. Cada cristiano debería estar atento a este tipo de señales.

Aquí mi traducción de la lista de DeMuth:

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Preguntas sobre la iglesia IV


Una de las cosas que más me han preguntado es qué vamos a hacer ahora. ¡El primero en preguntar eso soy yo mismo!

¿Quieres que los miembros de tu antigua iglesia se vayan a la tuya? ¿Quieres dividir?

Escribí una carta cuando salí. Nunca escribí que quiera que salgan y se vayan conmigo. Dejé claro que mi deseo no es señalar a los buenos (que siempre es el que acusa) y a los malos (que siempre son ellos). Cada quien debe evaluar la situación y orar para que el Padre les muestre qué hacer. He dicho que para algunos, el camino no es dejar la iglesia. Para otros sí lo es. Hay hermanos que tienen la influencia y la voluntad de cambiar y los he animado a quedarse ahí para dar la batalla.

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Preguntas sobre la iglesia III

Estas se relacionan a los líderes. Es, sin duda, el gran tema porque pasa por un aspecto emocional muy importante. Ahí tengo líderes que son (o fueron o dijeron ser) mis amigos. Se ha dicho que me hicieron algo feo. Pero no es verdad: jamás me pidieron dar masaje a los dedos de los pies de mi líder (true story), jamás me corrieron (uno de ellos, cuando yo apenas tenía un par de meses me corrió de “su reunión de líderes”, pero esa no la cuento), jamás me discriminaron (al menos no lo sentí así). No es un asunto de “Venegas vs los líderes de la ICMAR”. Dada la insistencia de las preguntas, paso a responder las siguientes tres preguntas:

  • ¿Te caen mal los líderes?
  • ¿No quieres que los líderes ganen dinero? “El trabajador tiene derecho a su paga”. ¿Los quieres a todos pobres?
  • ¿Por qué no dices nombres? Ellos te llaman a ti por tu nombre, ¿no deberías hacer lo mismo?

¿Te caen mal los líderes? ¿Tienes problemas con ellos?

Ni lo uno ni lo otro: son líderes religiosos y los trataré siempre como Jesús trató a los líderes religiosos de su época. No me caen mal porque no me han hecho nada malo. Son buenas personas. Algunos son padres de familia excepcionales, un ejemplo notable en sus matrimonios. Además, muchos hermanos que aprecio siguen ahí con ellos. Por amor a ellos, me encantaría que les fuera bien. Pero se han puesto como gobernantes de sus hermanos, y como tales tienen responsabilidades. Ahora bien, quiero precisar que cuando me refiero a “líderes religiosos”, me estoy refiriendo, principalmente, a aquellos que gozan de un sueldo fijo, que tienen una relación contractual con la ICMAR. Digo, “principalmente” porque tristemente no sólo son los “asalariados” (ellos se llaman “ministros”) quienes padecen estos problemas, también líderes “debajo” (así les dicen) de los ministros copian lo peor de éstos. Me refiero que algunos líderes de sector, de charla y discipuladores también pueden estar contagiados. Sin embargo, dada la estructura de la iglesia, los que tienen más posibilidades de iniciar un cambio de cultura son los ministros. En ellos estoy pensando cuando me refiero a los “líderes”.

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Preguntas sobre la iglesia II

Seguimos en la serie de preguntas y respuestas. Ahora quiero responder dos preguntas que me hacen sobre lo que me aportó la iglesia, sobre cómo ahora parezco un malagradecido que no quiere reconocer todo lo que se me dio. La segunda pregunta tiene que ver con la importancia de las reuniones cristianas y mi supuesto desdén por las mismas. Digo, un día me peleé públicamente con el maestro de la ICMAR porque en un correo, en letras chiquitas decía: “no es una reunión opcional”. Yo pregunté: “¿Es obligatoria? ¿Hay que ir sí o sí? ¿Me quitan puntos si no asisto? Si ese día muero, ¿voy al infierno (por faltar a la reunión “no opcional”)?“. Y afirmaba: “El Dios en el que creo es un Dios de opciones”. Con eso bastó para que se armara un alboroto tal… en fin. Aquí mis respuestas.

¿Cómo puedes decir que la iglesia que dejaste está mal si ahí te casaste, ahí creciste, ahí viste cosas increíbles pasar?

Yo sostengo que el sistema de la iglesia que dejé está en crisis y sus dirigentes lo saben hasta el punto que muchos de ellos lo han somatizado: su cuerpo, sus gestos, su salud delatan cómo viven su cristianismo. Mi oración constante para ellos es que logren reunir el valor suficiente para cambiar lo que urge cambiar y que, mientras eso no ocurra, los hermanos no se extravíen y que esa iglesia no termine siendo una fábrica de ateos, agnósticos, relativistas cínicos o resentidos. Hoy es una fábrica de desilusionados y la desilusión puede provocar tragedias. Pido al Padre que eso no ocurra.

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Preguntas sobre la iglesia I

En las últimas semanas, hermanos de gran corazón y gran curiosidad me han hecho un montón de preguntas. Es mi deber servir a Dios y no a los hombres. Ese Dios me pide poner la otra mejilla y dar la capa si alguien, en pleito, me pide la túnica (Mateo 5:39ss). En el contexto semítico, eso significa que si alguien quiere aprender, hay que dar generosamente. Así que, acá voy.

Como muchas preguntas se repiten, quiero agruparlas. El primer grupo trata sobre la iglesia, tanto la que dejé como «la nueva». En este post, intentaré responder a las preguntas sobre por qué dejé la congregación.

¿Por qué te fuiste de la iglesia?

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Carta abierta a la Iglesia de Cristo en México AR (ICMAR)

[Escribí esta carta a la comunidad que pertenecí y la hice pública el 11 de febrero de 2013.]

Queridos hermanos,

He pasado 16 años de mi vida en esta comunidad cristiana y hoy anuncio la salida mía y de mi esposa. Escribo estas líneas para tratar de explicar lo que han significado todos estos años ahí, para tratar de transmitir lo que estoy pensando ahora mismo. La mitad de mi vida la he pasado en la ICMAR. No tengo palabras para agradecer a Dios todo lo que me enseñó estos años. Aquí conocí a mi esposa, a mis mejores amigos, a seres extraordinarios, llenos de fe y gracia. Fue dentro de la ICMAR donde pasé los años más fascinantes de mi vida; llegué a la mitad del bachillerato, cursé todos mis estudios profesionales, obtuve mi primer empleo; de ser un muchacho a la mitad de la pubertad a ser ahora un adulto con responsabilidades. ¡Cómo no sentirme conmovido por eso! ¡Cómo no recordar a la ICMAR con gran emoción y gratitud! Es más, fue aquí mismo donde mi sed de Dios, mi hambre espiritual inició. Toda mi formación religiosa se la debo a la ICMAR.

La ICOC en México cumple 25 años

Un cuarto de siglo cumple la Iglesia de Cristo en México AR. Nuestro querido hermano, Jaime de Anda, escribió una pequeña nota en su blog. Aquí me permito reproducirla con una traducción libre al español:

El 4 de octubre de 1987, la Iglesia de Cristo en la Ciudad de México realizó su servicio dominical inaugural. Después de llegar en julio de ese año, los miembros del equipo de la misión estaban llenos de visión y esperanza de una gran asistencia. Varios miembros de las iglesias en los EE.UU. habían viajado para el gran acontecimiento, para llegar unos días antes y unirse al equipo de la misión en un esfuerzo de una semana de alcance evangelístico. Como hemos descrito en mensajes anteriores, el equipo de 13 miembros de la misión de México se había preparado durante meses, no sólo para tener un gran servicio inaugural, sino para sentar las bases de lo que podría llegar a ser una iglesia pilar para América Latina.

Era costumbre en aquel tiempo establecer metas. Se acostumbraba establecer metas para muchas cosas: contactos personales evangelísticos, visitas personales, asistencia dominical, el número de personas que iniciaban un estudio de la Biblia … ¡Incluso fijamos la meta de tener 100 personas bautizadas en el primer año de la iglesia! Sí, en retrospectiva, podríamos ser criticados por tener un enfoque de hacer mucho trabajo y enfocado en la competencia. ¡Pero no es fácil de transmitir, a los que no estaban allí durante ese tiempo, la fe como de niño que nos motivó a establecer esas metas!

Decidimos que queríamos tener 153 visitantes en nuestro servicio inaugural. Tal vez te preguntes de dónde proviene la cifra… pues en realidad es un número bíblico. En Juan 21 está escrito que Jesús resucitado dirige a los discípulos desde la orilla, ellos, impresionados, sacan del lago una pesca milagrosa. Cuando trajeron a tierra las redes, contaron los peces y ¡hubo 153 (Juan 21:11)! Dado que creíamos que nuestra misión era ser pescadores de hombres (Mateo 4:19), nos dimos cuenta de que ¡153 «hombres-pez» sería una gran meta!

Y en esa mañana histórica del 4 de octubre, en el «Salón Carnaval», un salón de baile del Hotel Diplomatico de la Ciudad de México , ¡174 personas se reunieron para adorar a Dios y escuchar la predicación del evangelio! ¡Tres jóvenes fueron bautizados! ¡La Iglesia de la ciudad de México había tenido un gran comienzo, para gloria de Dios!

Para el servicio inaugural, ¡mi tarea consistió en llevar las canciones de adoración! Por favor, no se confundan: pude dirigir una melodía (e incluso toqué una guitarra pequeña) pero no tenía formación musical formal. Yo no era un ministro, yo estaba en México como científico invitado en una universidad local. ¡Pero yo era el único hermano que hablaba español nativo y que de hecho se sabía las canciones! Que todo el mundo se quedó durante todo el evento, que nadie se salió, es un testimonio convincente de que se trataba de una obra de Dios, ¡no de los hombres!

Eso fue hace 25 años. Algunos de los miembros originales del equipo de la misión se encuentran todavía en el ministerio a tiempo completo. Algunos se han trasladado a otros campos de actividad. La Iglesia en la Ciudad de México ahora tiene una membresía de más de 3.800, liderado por los evangelistas mexicanos y líderes de ministerios, como esperaba el equipo de la misión. En esos 25 años, la Iglesia de la Ciudad de México ha sido directamente responsable de la plantación de más de 20 iglesias en México, Cuba, Honduras, Costa Rica, Nicaragua, Colombia y Bolivia. Varias de esas iglesias misioneras de segunda generación también han plantado otras, ¡misiones de tercera generación en sus respectivas áreas geográficas! La historia aún se está escribiendo … y es nuestra esperanza que podamos continuar dando cuenta de esa historia aquí en los diarios de la Misión.

¡Feliz aniversario 25 a la Iglesia Ciudad de México!

El poder evangelístico del discipulado

Acabo de leer estos párrafos. Creo que deberíamos reflexionar sobre el tema.

Si una congregación contratara al predicador más celoso, más efectivo de todos los tiempos, éste nunca podría cubrir la efectividad de un discípulo totalmente comprometido y dedicado a construir a la manera de Jesús. Si el predicador fuera muy efectivo y bautizara una persona a diario por un periodo de 32 años y el discípulo bautizara y discipulara hasta la madurez a una persona el primer año y, después del primer año, los dos discípulos convirtieran cada uno y se invirtieran en una persona y cada año siguiente cada discípulo hiciera lo mismo por 32 años, esto es lo que pasaría.
Primeros cuatro años
Año– Predicador –Discípulo

1. — 365 — 2
2. — 730 — 4
3. — 1095 — 8
4. — 1460 — 16

Siguientes cuatro años
5. — 1825 — 32
6. — 2190 — 64
7. — 2555 — 128
8. — 2920 — 256

En el año 13
13. — 4745 — 8192

En el año 32
32. — 11680 — 4.3 mil millones

Esta ilustración simple demuestra el poder evangelístico del discipulado. Un predicador enfocado en convertir grandes cantidades de personas genera más crecimiento a corto plazo, pero como la tortuga y la liebre, el estilo de Jesús funciona mejor a lo largo del tiempo. El discipulado no solo agrega miembros, multiplica los trabajadores y los líderes. Cada discípulo es un trabajador para el Señor y por medio del discipulado se equipa para serlo. La gran comisión, cuando es obedecida, tiene el poder de alcanzar el mundo.

F. Barton Davis, Closer than a brother.

Historia de la ICMECA

II. Historia abreviada de la ICOC en México

Regresemos ahora al punto de salida. ICMECA son las siglas para Iglesia de Cristo en México y Centroamérica. Algunos han notado que antes nos hacíamos llamar “Iglesia Internacional de Cristo en México”. El cambio en el nombre no parece ser fruto de la casualidad. Más bien responde a todos los cambios que la ICOC sufrió en el último lustro. De ser parte de una comunidad fuertemente centralizada, la iglesia en México poco a poco empezó a dar pasos de autogestión. No fue una “independencia” o una “autonomía extrema”. Si algo caracterizó a las iglesias en México y Centroamérica fue su unidad. A diferencia de las congregaciones en Estados Unidos o Europa, en esta parte del mundo los líderes demostraron que preferían la unidad y el cuidado de algunos hermanos de la antigua ICOC a ser autónomos y muy probablemente naufragar en el intento. Desde el inicio de las turbulencias la postura de la ICMECA fue de neutralidad. Para algunos quizá fue lo más cómodo, para otros lo más sensato. En esos meses en que los hermanos que antes veíamos pegados a Kip se disputaban congregaciones (y recursos), los mexicanos y centroamericanos escuchamos la postura de los líderes: no estamos a favor o en contra de ningún partido, estamos a favor de la Unidad. Creo que esto ayudó en mucho a seguir contando con enseñanza y recursos materiales de parte de iglesias de Estados Unidos, sobre todo de Los Ángeles, donde se había mudado Pedro García. Y quizá un breve recuento histórico nos permita entender mejor la dinámica actual de la iglesia.

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Qué es la ICMAR

Advertencia a modo de introducción

Cuando uno habla del lugar donde vive, regularmente su opinión está sesgada. En México decimos que cada quien habla de cómo le fue en la feria: o son alabanzas o son maldiciones. Incluso con esto, trataré de ser lo más imparcial y objetivo que pueda en los artículos siguientes. Aclaro, siempre, siempre, que esto es a título personal, no es la postura oficial y que nadie la considere como tal. Son sólo reflexiones, así que no busquen bibliografía o sesudos análisis teórico filosóficos. Va, pues, la primera entrega.

I. Historia abreviada de la ICOC

Las Iglesias de Cristo en México y Centroamérica son un grupo de iglesias fundadas por misioneros principalmente de origen estadunidense provenientes del Movimiento de Boston. Este Movimiento de Boston es heredero de las Iglesias de Cristo que fundara a su vez Alexander Campbell y Barthon Stone en el siglo XIX. La gran peculiaridad “teológica” de estas iglesias (a su vez herederas de los movimiento de reavivamiento, también en Estados Unidos) es su énfasis en el bautismo como único medio de entrada a la iglesia. Si revertimos la fórmula, podríamos resumir esta postura así: “son miembros de la iglesia única y exclusivamente aquellos que han sido bautizados”. El bautismo constituye mucho más que un símbolo. Es el acto fundacional de una nueva vida. El bautismo, afirma el movimiento Campbell-Stone, es sinónimo del perdón de pecados. Obviamente, solo aquellos que son concientes de que han pecado y por lo tanto que pueden ser perdonados son candidatos al bautismo. Y quien cumple estos requisitos son los adultos: sólo personas adultas pueden bautizarse y considerarse cristianos. Aquí pueden encontrar recursos de primera mano para entender más el pensamiento de estos reformados decimonónicos.

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Kip McKean

Subí este artículo en Wikipedia en español. Me basé en el de Wikipedia en inglés.

Thomas “Kip” McKean (nacido el 31 de mayo de 1954) es un predicador, reformador religioso, un antiguo líder influyente en la Iglesia de Cristo de Boston, que evolucionó para convertirse en una organización conocida como las Iglesias Internacionales de Cristo. Actualmente, Kip es el ministro de la Iglesia Internacional de Cristo de Portland.

Primeros años y familia

Hijo de un almirante, McKean nació en Indianápolis, Indiana, y es llamado a propósito de su ancestro, Thomas McKean, firmante de la Declaración de Independencia.

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