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Placebos

Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera los odres se rompen, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan juntamente (Mateo 9:17) El gran problema cuando se vive en un sistema religioso abusivo es […]

¿Y los pobres?

Noten cómo la ambición de muchos de esos pastores es tener la misma vida que un alto directivo de una empresa. Y en el fondo, el taxista leal jamás es reconocido ni en la sociedad (cosa que no le importa) ni en su iglesia (tragedia total).

Una sola carne

Hay a quien le encantaría que este versículo dijera: “Por tanto el hombre irá ante un representante de Dios o del Estado para que les de la bendición, dejará a su padre y a su madre y serán una sola carne”.

Buenos pretextos

La sensación de estar en un lugar donde todos tienen caras felices y tú no es insoportable. “Quizá yo esté mal y ellos bien”.

No hay condena

Un verdadero cristiano sabe que desde el mismísimo momento en que creyó y confesó a Jesús como su Señor y Salvador, desde ahí, no tiene ninguna condenación. Eso está escrito.

Complicidad

En México hay un refrán que ilustra este silencio cómplice: “tanto peca el que agarra la pata como el que mata a la vaca”. Y, lamentablemente, muchos cristianos que adoran más a su institución que a Dios, caen en eso.

Discipulado

El resultado de esto es lamentable: el cristiano busca más a sus discipuladores que a Dios, le hace caso a ellos y así se evita el trámite de tener una responsabilidad personal de sus decisiones. Si algo sale mal, la culpa es del discipulador. Si algo sale bien es gracias a su obediencia al consejo humano. ¿Cuándo dejamos a Dios arrumbado en su cielo?

EL Rey David

Miremos el inicio del evangelio: El libro de la generación de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham (Mateo 1:1) Y ahora veamos el último capítulo: Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la […]

Cumpleaños

..suelo pensar que los cumpleaños en realidad son celebraciones a la vida. El abrazo sincero, las palabras, las fiestas de cumpleaños sirven para gritar a los cuatro vientos: ¡qué bueno que estás vivo!

Sierva del Señor

En una ciudad de Galilea, el ángel Gabriel se le aparece con la gran noticia: “Dios te va a embarazar”. Así, sin más. No era una niña que ignorara los temas sexuales porque de hecho ya estaba a punto de ir a vivir con su prometido. Sabía que una implicación de eso era ser lapidada por no llegar virgen al matrimonio. Pocas veces nos fijamos en el drama de María.

¿A Dios le gusta ver morir a sus santos?

Dios no necesita colaboradores en el cielo, ¡los necesita en este mundo! La muerte es considerada como un enemigo, el último a vencer. De hecho, el sufrimiento y la muerte entraron al mundo por culpa de Satanás. En el plan original no estaba contemplado eso.

Dinero

porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores (1 Timoteo 6:10) Si algo están dispuesto a negar los que viven de la fe es su amor al dinero. No lo dirán así y siempre tienen un buen […]

El buen religioso

Jesús pregunta si sanar, si hacer el bien en el día de reposo estaba mal. La respuesta era evidente: para la religión sí. Me encantaría ponerme del lado del Maestro, pero me descubro como el fariseo religioso. “¿Es lícito pasar un tiempo en domingo a las 11 con mi familia?”. Mi respuesta era automática: ¡no! Mil veces no.

“Él irá creciendo y yo disminuyendo”

Ante los aparentes de celos de sus seguidores, porque Jesús y los suyos iban teniendo cada vez más y más seguidores, el profeta del desierto hace una afirmación que recoge un solo versículo. No es tan famosa porque hoy se nos enseña a sobresalir, a echarle ganas, a ser mejores. Pero Juan dice, “yo debo menguar y Él crecer”. Decimos amén con Él y esperamos verlo el día de la resurrección de los santos.

La reunión cristiana

… el cristiano piensa en “congregarse” como ir a un templo a hacer cosas ya establecidas desde siempre: escuchar o cantar himnos, escuchar la oración de algún hermano, escuchar un sermón, escuchar los anuncios, dar su cuota de tiempo y deinero, dar un aventón a algún hermano, llegar a casa, ver la tele, orar, dormir…

Donde está tu tesoro está tu corazón

El Maestro nos está diciendo que nuestros pensamientos y nuestros tesoros están íntimamente ligados. El examen para saber cuáles son mis tesoros es muy sencillo; sólo hay que preguntar esto: ¿en qué cosa es en la que más pienso en el día? ¿Por qué hago lo que hago?

“Yo no veo a los hombres”

Si no miras a los hombres (o mujeres): ¿por qué no adoras a Dios única y exclusivamente en tu casa? La iglesia es una comunidad. Y la iglesia también es una comunidad con liderazgo. Si este liderazgo es francamente corrupto, incompetente, impuesto por hombres, ¿esperas que Dios actúe? ¿Cómo lo hará?

El yugo fácil

En apariencia, pues, sólo existen dos opciones: ceder al sincretismo que exige el espíritu de los tiempos o lanzarse al cristianismo cerrado de instituciones milenarias. Sin embargo, me parece que hay otro camino: el de acudir directamente a Jesucristo. Es el camino difícil porque es el menos popular

Mercaderes y marchantes

¿Qué orilla a las personas más pensantes, más prósperas, más aventajadas de una comunidad ir a los brazos de estos chamanes modernos?

Creencias y certezas

Creer o no creer. Para el cristiano de estos días se parece mucho al cliché shakesperiano de ser o no ser. ¿Qué soy cuando creo? Un creyente. O un estúpido, dirá el (pos) moderno acusador. Ahí está el error: pretender que la creencia es un asunto de mera disposición mental.

La empresa llamada iglesia

No queremos la hiper institucionalización del cristianismo al estilo católico romano (u ortodoxo oriental), ahora mejor pensamos a la iglesia como una PyME, una pequeña o micro empresa. Como en toda empresa, hay gerentes, estatutos, comités, oficinas, metas. Eso se parece más al mundo moderno.

Justicia y saciedad

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados (Mateo 5:6) La palabra griega que se usa en las famosas “bienaventuranzas” es μακάριος: la más grande felicidad, la más excelsa. Pareciera, sin embargo, que el Maestro nos está jugando una broma, nos está poniendo en dos extremos. “Son muy felices aquellos […]

Un paso para adelante, seis para atrás

veinte minutos de emocionantes cantos siguen nublando el entendimiento. Yo decía: “¿cómo alguien puede criticar y calificar esta comunión y estas lágrimas mías como algo demoniaco?”. Esos minutos me costaron horas, días y meses de sometimiento emocional y espiritual cruel y despiadado.